¡ENTÉRATE! La samba de Los Tiburones: la fanaticada más alegre de Venezuela

Durante 25 años el equipo litoralense no volvía de disputar una final, razón por la cual buena parte de la fanaticada echaba de menos a aquella Guerrilla que en la temporada de 1985-1986 disputó por última vez una serie final en la pelota profesional venezolana.

En enero del 2012 brillaron de nuevo las ilusiones para los jugadores escualos, que se caracterizan por tener a una de las aficiones más alegres de todo el béisbol venezolano. La larga sequía de títulos no hizo que los fanáticos se desmoralizaran, por el contrario, la barra de Los Tiburones de La Guaira mantenía su compromiso y el amor por la camiseta de su novena.

Diego Ricol Freyre - Tiburones de La Guaira

Los cánticos, bailes y la algarabía son algunos de los instrumentos que emplean los fanáticos del equipo litoralense para mantener a su equipo animado durante los partidos y hacer sentir incómodos a los jugadores contrarios.

De todos los ritmos que acompañan a la fanaticada de La Guaira, hay uno de ellos que hace que esta afición se diferencie del resto, y así como a los Navegantes del Magallanes se les invoca al grito de “¡Allá viene el barco!” o a los Leones del Caracas es difícil separarlos de su legendario rugido, lo que hace diferente a la barra de Tiburones es su samba.

Los fanáticos de Los Tiburones de La Guaira están conscientes de que la samba es vital, sin ella es inconcebible la barra de los litoralenses. En el año 2012, cuando La Guaira consiguió el subcampeonato tras ser derrotados por Los Tigres de Aragua y tener 25 años sin disputar una final, los seguidores del equipo ya hablaban de “la nueva guerrilla”.

Diego Ricol Freyre - Samba

Aquella plantilla de La Guaira estaba compuesta, tal y como ocurrió en la temporada del 85, por ocho jugadores criollos y algunos internacionales que se subían a la lomita para los lanzamientos.

La samba, que es el ritmo que impulsa a los litoralenses y que define, entre otras cosas la algarabía de su fanaticada, es tan importante para el equipo que no la dejan entrar en ningún otro estadio que no sea el Universitario, coso que los de Vargas comparten con el equipo capitalino.

Por Diego Ricol Freyre.

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